miércoles, 23 de noviembre de 2016

Autoevaluación del examen de carreras

Nota obtenida: 1,25

El examen teórico sobre la técnica de carrera constó de 4 preguntas de desarrollar. Mi respuesta a la primera pregunta (la cual trataba sobre la fase de apoyo) fue la siguiente: La fase de apoyo es la fase en la que el pie vuelve a tomar contacto con el suelo tras la fase aérea. A diferencia de la técnica de marcha, no se apoyo el talón, ya que sería una pérdida de tiempo y de potencia. Esta fase es muy breve y se realiza con la rodilla doblada, aunque no del todo. La evaluación de mis compañeros, según su criterio y ayudándose del solucionario, creyeron correcto calificarme: 0,75/1.

La segunda pregunta hacia referencia a la modificación de velocidad para correr en la curva. A esto yo creí conveniente responder sobre la fuerza centrífuga, diciendo que inclinaría y giraría algo el cuerpo hacia dentro para no desequilibrarse. Ya que estaba incompleta, recibí la calificación de 0,25/1.

En la tercera pregunta nos pedía enumerar las adaptaciones de la técnica de carrera para las pruebas de fondo, donde por mencionar la fase de apoyo recibí un 0,25/1.

Sobre lo que nos preguntaba la última pregunta, la técnica en los 3000 obstáculos, no supe bien que responder y no recibí puntuación.

Mi conocimiento teórico sobre la técnica de las carreras, según mi criterio, es de 1,75/4.
Aspectos a mejorar:
Debo centrarme también en las carreras que no me llaman tanto la atención, y no solo las que más me gustan
Acciones a realizar para mejorar:
A la hora de estudiar, tomarme las cosas más en serio y centrarme.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Presentación

Soy Antón, alumno del primer curso del ciclo de TSAFD. Lo que a mi más llamativo me ha parecido fueron las clases en la piscina, se convierten en una clase realmente llevadera, sobre todo si te gusta los deportes acuáticos como a mí. El método de clase me ha parecido ideal para la situación, el modo de dinamizar con todos para acelerar el proceso de observación que se hace pesado para los que están fuera. Las clases son más llevaderas de esta forma, de modo que no solo se aplica teoría a la antigua usanza, si no que se combina más la práctica con la teoría.

 Mi parte favorita de esta clase son las horas de piscina, en las que poco a poco, pero también rápido, vamos mejorando nuestra técnica, con cualquier problema que te surja, tanto sea como la respiración a crol, como los pies de braza o el rolido de espalda. En el horario de piscina las clases son agotadoras físicamente, pero sin embargo, no lo son a nivel moral, es una clase diferente, que sirve para desconectar. La perfección de la técnica, por ejemplo a espalda, que es en lo que nos estamos más centrando ahora, avanza rápido. Empezamos por diferentes aspectos, empezando poco a poco con el rolido, sin utilizar los brazos, simplemente las piernas mientras giramos los hombros. Luego pasamos a utilizar un brazo de cada vez al mismo tiempo que el rolido, y pasando a dinamizarlo con los dos. Posteriormente avanzamos a una técnica más específica, haciendo la tracción.

Este proceso lo observamos por grupos, comentando entre los integrantes del mismo, los aspectos positivos y negativos de la técnica de todos los del grupo. A medida que observabamos a todos, cambiabamos el grupo para así obtener más aspectos de otros compañeros de clase y ver la diferencia que tenemos unos con otros, tanto para bien como para mal. El introducir aletas es una parte curiosa de la clase, que refuerza el aprendizaje